Aprovechando el principio de la destilación simple, el destilador industrial de disolventes separa el producto contaminante (tintas, aceites, resinas, polímeros, pigmentos, pinturas, etc.) del disolvente original. La ebullición del disolvente tiene lugar en un hervidor con un resquicio de aceite térmico recalentado con una o más resistencias eléctricas.
Los vapores producidos son enviados a un condensador enfriado por circulación de aire o agua. El disolvente así condensado se recoge directamente en un recipiente apto para la reutilización. En el caso de contaminantes líquidos, los residuos del proceso de destilación son descargados haciendo girar el aparato; para contaminantes sólidos, utilizando las bolsas "Rec-Bag", que evitan la manipulación del operador.
Las características del disolvente tratado no se alteran por este proceso, que puede repetirse de modo indefinido mediante destilador industrial.
El sistema destilador industrial Controlgraf se certifica por laboratorios autorizados, se construye en conformidad a las normas internacionales de seguridad más estrictas y su valor diferencial radica en su elevado estándar de calidad.
Los destiladores industriales Controlgraf son probados y ensayados antes de su expedición. Los manuales de uso y mantenimiento del destilador industrial están redactados según las normas "CE", junto con los certificados de conformidad. Con la ayuda de estos manuales, la instalación y puesta en marcha del destilador industrial es muy sencilla.
Controlgraf ofrece soluciones dentro del sector de la recuperación y reutilización de residuos de procesos productivos, prestando especial atención al sector de las artes gráficas.
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